2.El comienzo (1)

2.El comienzo (1)

Nunca llegaré a acostumbrarme al increíble edificio de la la escuela. Es un edificio enorme, siete pisos de altura, ocupa un área similar a la de cuatro campos de futbol, una fachada cubierta por oscuros cristales azules, de forma que permite entrar la luz pero sin que los viandantes tengan visibilidad de lo que ocurre en el interior. Cada año antes de el primer día de clase la limpian minuciosamente, Luciéndo diáfana e inmaculada.

-Hola In!- Me saluda mi mejor amiga.
-Buenos días Ed!- le saludo
Edith se asemeja al tipo de chica que hay en el Take Off. Uno ochenta, pelo corto, flequillo recto, ojos negros azabache y melena anaranjada, piernas y brazos alargados, y un pecho y caderas no muy insinuantes.
Edith se une a mi y me susurra:
-Mira a los chicos de la escuela.
-No cambiarás nunca.- Contesto.
Y es que los chicos estudian en un edificio en otro lugar de la ciudad los primeros años. En el cuarto año, estos se unen a nosotras y recibimos las clases de vuelo de forma conjunta. Dicho procedimiento se sigue, porque se considera que una escuela mixta es una mayor distracción para unos adolescentes en plena etapa hormonal. Sin embargo las instalaciones para las prácticas aéreas se localizan en la escuela femenina y estas son demasiado caras como para replicarlas en la masculina.

Honestamemte, no me importa en absoluto estar alejada del sexo masculino, ya que mis amigas son mucho mas soportables apartadas de ellos. Cuando ven un puñado de chicos se quedan obnubiladas, como si no hubieran visto uno en su vida.

Edith pierde el juicio cuando está cerca de ellos y esta vez no iba a ser distinta. No obstante me giro y los observo, al igual que nosotras ellos deben cumplir unos requisitos. Ninguno mide menos de uno setenta y cinco, y van enfundados en sus equipos negros, idénticos a los nuestros, bordados con el logotipo de la escuela. El traje les cubre desde el cuello, hasta los tobillos, incluyendo los brazos. Lo único que hace a sus uniformes distintos de los nuestros además del color, es la cremallera, las suyas están dispuestas en la zona medial de sus espaldas. Y calzan zapatillas negras, como las nuestras.
Me quedo unos segundos meditando sobre el hecho de que a pesar de que los requisitos para entrar en la escuela de vuelo masculina son muy similares a los de la escuela femenina, los chicos para nada se parecen a la mayoria de chicas.
Ellos son altos, pero no escualidos, tienen anchas espaldas y brazos. Parecen que puedan aplastarte con un dedo, caminan exultantes y seguros de si mismos, dejando caer sus musculosas piernas sobre el césped seco que va sonando conforme ellos avanzan

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s